Riesgos de la homofobia en la familia de personas LGBT+

Cuando tenía 17 años conocí a un chico mientras jugaba fútbol en la cuadra, nos gustamos al instante. Después de unos días chateando, me invitó a dar un paseo en bicicleta. Recuerdo que ese día me sentía como en una película, estábamos muy cerca, realmente era feliz. De un momento a otro, su madre apareció, le dio una cachetada frente a mí y jamás lo volví a ver.

Historias como esta no son casos aislados.

La mayoría de l@s adolescentes heterosexuales tienen la posibilidad de experimentar relaciones afectivas con sus similares de forma más sencilla: conocen a su primera novia en secundaria o prepa, tienen citas, viven su primer beso, pueden tener la confianza de presentar a su pareja a su familia e integrarla sin mayor problema. Incluso, para algunos padres, que un hijo consiga pareja en esta etapa es motivo de orgullo. En cambio, las adolescencias LGBT+ suelen tener dificultades para lograr algo similar.

SALIDA DEL CLÓSET: Mientras la mayoría de jóvenes ya tiene bien clara su orientación sexual, gran parte de la población LGBT+ tiene que pasar por un duelo y un proceso de autoconocimiento antes de poder empezar a relacionarse afectiva y sexualmente con otras personas. Esto, en algunas ocasiones, puede ser tan complejo y delicado que cierto porcentaje de estos individuos puede experimentar una “adolescencia tardía” en su adultez temprana.

¿SERÉ ACEPTAD@?

Es la pregunta que tod@s nos hacemos después de batallar internamente. Las personas LGBT+ tenemos que medir el entorno para ver si podemos ser nosotr@s mism@s en nuestro propio hogar, con la gente que más amamos. Si este no es el caso, los riesgos aumentan e incluso pueden llegar a ser fatales.

¿Qué pasa si existe homofobia en la familia de un adolescente LGBT?
Primero que nada, es muy probable que la familia jamás se entere de que su familiar pertenece a la diversidad sexual y de género, y esto representa riesgos para su integridad, como los siguientes:

“Clandestinidad”
Es posible que la persona LGBT+ busque vincularse con otras personas, tal vez por redes sociales o apps de citas y/o encuentros. Si tomamos en cuenta que la mayoría de l@s adolescentes no son mayores de edad, esto los puede convertir en potenciales víctimas de algún agravio hacia su persona. Si bien no me gusta estigmatizar estos espacios, el riesgo de que un adolescente los utilice sin supervisión parental los hace muy vulnerables.

Es una realidad que en ciudades más urbanizadas las adolescencias LGBT+ están experimentando relaciones afectivas de forma más natural y segura en espacios educativos y recreativos. Es más común saber de alguna pareja homosexual o alguna persona trans que se expresa libremente. Pero aún hay lugares donde esto no es posible.

En resumen, si un adolescente LGBT+ no se siente segur@, no va a comunicar demasiado sobre sus relaciones, amistades o pasatiempos. Incluso puede empezar a mentir como herramienta de protección y vivirá a escondidas de su propio núcleo familiar.

IDEAS SUICIDAS, DEPRESIÓN Y ANSIEDAD:

La adolescencia es una etapa crítica si hablamos de emociones, impulsos, identidad, autoestima y sentido de pertenencia.

Si una persona LGBT+ no se siente querida por su propia familia, los pensamientos para quitarse la vida pueden aparecer con una frecuencia abrumadora, ya que como seres sociales es indispensable sentirnos aceptad@s por un grupo. E incluso estas ideas pueden empezar sin siquiera ser rechazadas activamente; a veces las expectativas son tan pesimistas que algunas personas se sienten rechazadas antes de conocer la opinión real de su familia sobre el tema de la diversidad sexual y de género.

Cabe recalcar que la depresión y la ansiedad también se pueden hacer presentes en mayor o menor medida, provocando una calidad de vida baja en esta población.

¿Sospechas que una persona de tu familia es LGBT+ y no lo dice abiertamente?
Aquí tienes algunas recomendaciones:

  • Hazle sentir segur@ y amad@.
  • Pregunta sin invadir.
  • Evita chistes homofóbicos.
  • Interésate por su día a día.
  • Muestra apoyo incondicional en situaciones graves (en la mayoría de ocasiones, el miedo a ser regañad@s evita que l@s adolescentes pidan ayuda).
  • Fomenta la comunicación familiar.
  • Sé confidencial.

Sabemos que como padre, madre o tutor esta situación puede ser un gran reto para ti, pero existen muchos recursos, personas e instituciones que te pueden guiar. Por ejemplo, en www.yumana.org.mx puedes encontrar el grupo “Myuy” de acompañamiento para familias de personas LGBT+.

NO TE DEJES ENGAÑAR, las “terapias de conversión” son dañinas, no hay nada que curar.
Las personas LGBT+ somos capaces de vivir plenamente…

Espero que este escrito te haya ayudado aunque sea un poco.

Con amor,

Yael de Jesús