Población LGBT+ y Charlie Kirk: ¿víctimas de un mismo verdugo?

 “Venden armas en Estados Unidos, wey. Voy entrando a Walmart y veo un rifle de asalto al lado del aguacate, Jass. Vaya que sí es un país de contrastes.”
Carlos Ballarta

En junio de 2016 se vivió uno de los episodios más oscuros para la comunidad LGBT+ de Estados Unidos, específicamente la de Orlando, Florida. Un atacante afgano-estadounidense asesinó a 49 personas y dejó heridas a 53 dentro del conocido club nocturno Pulse, firmando el atentado más devastador desde el 11 de septiembre de 2001 y el tiroteo más letal en la historia del país.
El atacante pudo adquirir armas de forma regular y legal, a pesar de estar fichado por el FBI por presuntamente ser simpatizante del grupo terrorista: ISIS.

El 10 de septiembre de 2025, el activista político de extrema derecha; Charlie Kirk se encontraba realizando un debate en la Universidad de Utah, donde intentaba demostrar que sus posturas “tradicionales” eran correctas. Jóvenes universitarios de entre 18 y 23 años discutían con él cuando, repentinamente, una bala de largo alcance perforó su cuello, causándole la muerte inmediata.
El atacante fue Tyler Robinson, un joven de 22 años proveniente de una familia mormona y conservadora. Fue entregado por su propio padre después de confesarle el crimen. Hay evidencia de que en las balas usadas en el atentado existían mensajes antifascistas grabados. El arma utilizada en el asesinato fue adquirida legalmente.
Paradójicamente, tanto las víctimas del Pulse como Charlie Kirk murieron por la misma causa: un país que protege más las armas que la vida.

CONTEXTO HISTÓRICO

El 15 de diciembre de 1791, en Estados Unidos, fue creada la Segunda Enmienda, una ley que permitía a los ciudadanos portar armas para su defensa. Cabe destacar que, en aquel entonces, el arma de fuego más avanzada podía disparar solo un tiro, y la persona promedio tardaba entre 5 y 7 minutos en recargarla. Con el paso de los años, las armas, junto con su velocidad, practicidad y letalidad, fueron evolucionando, pero la ley de portación se mantuvo igual.

¿Por qué está normalizado el uso de armas en Estados Unidos?

En la idiosincrasia norteamericana está profundamente arraigado el individualismo. Desde los inicios de la nación, los pobladores debían defender sus tierras de cualquier otra persona; básicamente como una película del viejo oeste, pero sin la música épica de fondo.
Conforme el salvaje oeste se fue extinguiendo y la industria armamentista creciendo, se generó un círculo vicioso: hay fácil acceso a las armas, algún psicópata provoca una masacre en lugares donde nadie está armado, la gente se asusta y compra su propia arma para defenderse.

¿La muerte de Charlie Kirk es una victoria para el movimiento LGBT+?

Desde mi punto de vista, es un rotundo NO. El movimiento LGBT+ no es violento; solo busca que el mundo sea un espacio seguro para poder amar a quien queremos y vivir en libertad nuestra identidad y expresión de género.

No culpo a lxs lectorxs a los que les haya alegrado este suceso, ya que Charlie nos atacaba directamente. Aquí un ejemplo de cosas que él decía textualmente:

> “La existencia de personas transgénero es un insulto para Dios.”

Yo tenía la fortuna de no conocer a Charlie Kirk antes de su fallecimiento, pero para mí su opinión tenía el mismo peso que la de un pastor cristiano de televisión que dice que Pokémon es satánico. Siento que la gente que estaba de acuerdo con él ya era intolerante y homofóbica antes de conocerlo. Además, él se movía en un entorno seguro: iba a lugares conservadores y solo debatía con gente que consideraba “iguales a él”.
Debatía con jóvenes universitarios siendo él un activista político de 31 años. Es como si un equipo de fútbol de primera división jugara contra una academia juvenil.

Reflexión final

En resumen, para mí, Charlie Kirk solo era un showman que le decía a los conservadores lo que querían oír. No inventó nada nuevo; solo repetía las ideas intolerantes de siempre, pero exageradas. Sin embargo, se le puede reconocer que fomentó el debate como herramienta de difusión, porque muchas veces le ganaron, demostrando que estaba equivocado, incluso con todas las ventajas que buscaba tener.
Yo aún tengo la esperanza de llegar a un punto donde, sin importar nuestras diferencias, todos los seres humanos podamos convivir en paz y tolerancia. Encontrar el punto medio donde los derechos de todos sean respetados, y seamos libres de elegir nuestro estilo de vida sin el juicio ni las leyes del otro.
Pero, sobre todo, que nadie muera por pensar como piensa.
Charlie y las 49 personas del bar Pulse merecían vivir.

“Ya no vamos a exhibir las portadas de videojuegos violentos en nuestra tienda, pero las armas están al 3×2.”
—Carlos Ballarta

Con amor,
Yael de Jesús